Una introducción necesaria

Las últimas décadas han sido testigos del imparable ascenso de China como potencia económica y política mundial. Tras lograr mantener ritmos relativamente altos de crecimiento, la nación asiática ha logrado convertirse en el polo de crecimiento más dinámico de la economía mundial, es ya la segunda economía por el tamaño de su PIB y se estima que para el 2025 supere a Estados Unidos como la principal economía internacional. Sin embargo, más allá de los resultados socio-económicos alcanzados, el país continúa generando intensas polémicas sobre la naturaleza y alcance de los cambios introducidos desde 1978, que tienden a impactar cada vez más por igual en su base económica y en el sistema político imperante.

A la par de ese proceso de crecimiento económico y de la ampliación de su participación en la economía y política mundial, se ha ido dando otro fenómeno, con implicaciones geoestratégicas más profundas: el despertar de la República Popular China como potencia mundial.

Este hecho que pocos ponen en duda hoy, a pesar de la insistencia de sus autoridades de continuar considerándose a sí mismo un país en vías de desarrollo y de los enormes retos sociales, económicos y políticos que el país aún tiene por delante; tiene su manifestación más concreta en un reajuste de las prioridades de su política exterior, caracterizada ahora por una mayor implicación en los asuntos de interés internacional. En ese escenario global, las relaciones de China con Cuba y la región de América Latina y el Caribe no han sido la excepción y han entrado en una nueva dimensión. 

Es un hecho que el crecimiento exponencial del nivel y el carácter de las relaciones entre la China Popular y el conjunto de América Latina, ha venido marcando las posibilidades y perspectivas de desarrollo de nuestra región desde finales de la década del 90 del siglo pasado, pero con especial significación, desde la entrada al siglo XXI. Situación que ha puesto a no pocos países del continente, una vez más, ante una oportunidad histórica: utilizar las previsibles ganancias de su relación con China en la inversión interna, sobre todo en aquellos temas que determinarán el futuro de la región: la educación y la inversión en infraestructura y en tecnología, que permitan dotar de valor agregado las exportaciones futuras. En otras palabras, la relación con China pone a América Latina y el Caribe ante una nueva oportunidad histórica de cimentar las bases que le permitan el cambio de su estructura económica.

La amistad sino –cubana no nació con el establecimiento de los vínculos oficiales entre los dos países, sino que tienen raíces históricas más profundas que se remontan a más de 170 años atrás, cuando los primeros emigrantes chinos arribaron a costas cubanas, iniciando así un largo periplo común lleno de significativas contribuciones a la forja de la nacionalidad y la cultura cubana, así como a las heroicas luchas por la independencia nacional.

El próximo 28 de septiembre marcarán 60 años del establecimiento formal de las relaciones diplomáticas entre Cuba y China, dos países y pueblos que, a pesar de la distancia geográfica que los separa, han sabido construir profundos lazos históricos basados en la confianza mutua, la amistad inquebrantable, el apoyo y la comprensión recíproca.

El reconocimiento a la República Popular China fue uno de los primeros actos de soberanía y de independencia de la naciente Revolución cubana, cuando aquel 2 de septiembre de 1960, apenas 19 meses después del triunfo revolucionario, Fidel Castro anunciaba la ruptura de relaciones con el régimen de Taiwán y el establecimiento de estas con la nueva China.

A lo largo de casi sesenta años de relaciones ininterrumpidas, Cuba ha tenido el privilegio histórico de estar siempre en la primera fila en la promoción de los intercambios con China. Además de ser el primer país del hemisferio occidental, en reconocer a la República Popular; el primero en ser visitado por una delegación gubernamental china y el primero cuyo Presidente visitatara China; fue además el que acogió al primer grupo de jóvenes becarios chinos que en 1964 marcharía al exterior para cursar estudios de español. Sin embargo, más allá de estos memorables acontecimientos, lo más importante para la Mayor de las Antillas ha sido mantenerse como referente indiscutible de los vínculos entre los países latinoamericanos y caribeños y la nación asiática. 

A nivel estratégico, la nación asiática se ha convertido en el segundo más importante socio comercial de nuestro país, un importante suministrador tecnológico, la segunda nación de origen de nuestras importaciones y uno de los principales clientes de nuestras exportaciones de bienes. Asimismo, una de las primeras plazas en cuanto a fuente de donativos y créditos gubernamentales, y de otras facilidades financieras en condiciones ventajosas, que contribuyan a la ejecución de proyectos priorizados para nuestro desarrollo económico y social.

Cuenta la tradición china que cada 60 años se inicia un nuevo ciclo de vida, por lo que constituye esta una buena razón para iniciar, desde las páginas de este Blog de Cuba en China, un recorrido sobre aspectos importantes del quehacer político, económico y social de ambos países, de su política exterior y de sus lazos históricos. Aquí les ofrecemos informaciones, artículos y publicaciones sobre temas diversos que le ayudarán a hacerse una idea más cercana a la realidad y a conocer más de cerca el quehacer bilateral cubano-chino. Sirva este esfuerzo para un mejor entendimiento entre nuestros pueblos, desde la historia, la objetividad y el conocimiento mutuo. 

Carlos Miguel Pereira Hernández,

Embajador de Cuba en la R.P.China.

“Las relaciones entre Cuba y China constituyen hoy un ejemplo de transparencia y colaboración entre dos naciones que defienden la causa del socialismo en las más difíciles condiciones que la Humanidad haya jamás vivido”

— Fidel Castro Ruz

Esta es la primera entrada del Blog de Cuba en China. ¡Mantente al día para leer más entradas! Suscríbete a continuación para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s